Hay discos que se entienden mejor cuando uno no intenta ordenarlos demasiado. Noches de Pikes, el nuevo EP de Jeff Mental para Melómana Records, pertenece a esa clase de lanzamientos que se mueven con una mezcla de descaro, memoria de club y pulso canalla. No busca caer simpático: entra con actitud, levanta la ceja y se coloca directamente en ese territorio donde el funk, el disco y la electrónica de baja iluminación se rozan sin pedir permiso.
El corte titular, “Noches de Pikes”, tiene esa combustión lenta que funciona tanto por el bajo como por la intención. La línea funk empuja desde abajo, el groove disco evita la nostalgia barata y la voz aparece con un filo directo, casi de conversación pasada de vueltas al final de una noche larga. Hay algo profundamente ibicenco, pero no de postal blanca: más bien de pasillo, sudor, amistad y descontrol emocional bien administrado.
“Maldita Distracción” abre otra puerta. Aquí Jeff Mental desplazan el foco hacia una house music más hipnótica, cruzada por acidez, aroma kraut y un punto psicodélico que no rompe el baile, sino que lo contamina de rareza. La voz se vuelve más melódica, incluso pop en su manera de entrar, pero mantiene el pulso ácido del conjunto.
El remix de Tronik Youth oscurece el relato. Baja la velocidad, aprieta las 303s y convierte “Noches de Pikes” en una herramienta nocturna, más áspera y mental. Melómana Records firma así un EP con carácter, sin pedir perdón por divertirse ni por sonar sucio cuando toca.















