Honingbeer presenta Opia EP

«Opia» de Honingbeer es un trabajo tan cuidadoso como minucioso. El resultado es grande, dramático y audaz. Está lleno de calidez emocional y sinceridad. Es puro y sorprende constantemente de la mejor manera posible.

Su EP debut para Bigamo fue escrito durante la pandemia mientras vivía sola y en parte sin hogar, en realidad. La opia, por definición, es un defecto en la visión. En términos de la música de Honingbeer, se refiere a un tipo de autorreflexión bastante diferente, ya que ella no rehuyó desafiar la imagen de sí misma en el espejo para llevarla a la incomodidad más profunda escondida en su subconsciente. El efecto de este viaje fue catártico, ya que le permitió alcanzar una nueva autonomía musical mientras aprendía a entender la soledad como algo que la hace sentir sana y salva.

Todo el disco consigue aportar introspección, energía absorbente y luz crepuscular, y eso cierra un disco que sabe convertir la pulpa musical en un refrescante jugo de ambrosía. Cuanto más se escucha el disco, más difícil es ubicarlo en un lugar geográfico específico. Su música parece no solidificarse nunca, ser un fluir de sonidos e impresiones que nunca parecen quedar fijos en el lugar o la memoria, como un perfume o una visión rápida de un cuerpo en movimiento, hasta postularse como uno de los verdaderos valores futuros de electrónica dócil y brillante.

El dominio del lenguaje de Honingbeer es total, y aquí han vuelto a ahondar en el pasado para inspirarse en otro verso, más contundente y melancólico, pero no menos evocador. Con todo, podemos decir con seguridad que este Opia está al borde de la excelencia.