Entrevistamos a Síbaris

Síbaris, la mítica banda de synthpop/dance-rock de Barcelona, celebra ya diez años sobreviviendo en el underground absoluto. “Los días sin noches”, su útlimo disco, diferente en concepto a su anteriores trabajos, homenajea ese mundo de noctámbulos e insomnes. Por esta razón y tal vez inducidos por la temática, se han dejado influir por ciertos sonidos post-disco y guitarras funkeras, sin dejar de lado la base synthpop ni su querencia a la new wave o el glam.

Ha sido un honor entrevistar Albert Isasi, miembro de la banda, y esto es lo que nos han contado.

¿Cómo presentarías vuestro trabajo a alguien que no os conoce?
Escúchanos sin prejuicios, por favor. No nos catalogues, No
intentes compararnos con lo obvio porque no acertarás.
Si te gustan los 80 o los 2000 es posible que te guste, eso no
significa que lo entiendas, pero estarás en el camino.
No es del todo synthpop, aunque lo parezca, no es baile aunque
puedas bailar, no es alegre ni superficial aunque parezca
hedonista. La unión de las guitarras y la electrónica es una fusión
natural para nosotros, no hay impostura en ese sentido. Las letras
suelen ser tristes, deprimentes o de superación, de querer salir
del pozo, algunas denuncian o reivindican sin ser panfletarias.
Todo esto en las originales. En los covers, intentamos llevar la
versión totalmente a nuestro terreno, a todo lo antes mencionado.
¿Cómo presentarías, en concreto, vuestro último trabajo? ¿De
dónde nace? ¿Y a dónde queréis llegar?
Siguiendo el hilo de lo anterior, en éste concretamente, hablamos
por un lado en “Los días sin noches” de lo que hemos echado de
menos el ocio nocturno, que ha sido uno de los sectores más
demonizados en la pandemia y porque, en parte, pertenecemos a él.
Por eso, hay inspiración post-disco premeditadamente y con cierta
alevosía. Por el otro lado en “Síntesis de un mundo anterior”
hacemos tributo a los pioneros de la música electrónica con
importante base instrumental. Artistas como Kraftwerk, O.M.D, Azul
y Negro, Jean-Michel Jarre, Vangelis, incluso Alan Parsons
Project, han sido siempre inspiración, en mi caso desde la
infancia, y hemos querido rendir nuestro pequeño homenaje.
¿Qué mensaje os gustaría transmitir al público?
Nunca se ha pensado en transmitir un mensaje concreto, solo
mostrar lo poco o mucho que podemos hacer… Las letras hablan
siempre desde vivencias personales, no hay connotaciones claras,
aunque si las analizas se puede entrever cierto disgusto ante la
sociedad del aburrimiento cotidiano o hacia lo impuesto por la
religión y la doble moral. Nuestro rollo va más por la aceptación de uno
mismo, por la trascendencia o no de las cosas, por la liberación
de los placeres mundanos tanto como para reflexionar sobre nuestra
propia existencia. No hay posicionamiento político o filosófico
claro, pero se puede deducir lo que no somos.
Tal vez el mensaje sería un manido carpe diem con muchos matices.
La vida no es bella, aún así disfruta todos los momentos que
puedas porque es lo que te vas a quedar.
En cuanto a vuestro estudio, ¿de qué está compuesto actualmente?
El estudio es tremendamente sencillo, un par de ordenadores
con programas de producción, grabación y edición de audio más diversos
plugins para estos, varias parejas de monitores de diferentes
calidades, dos micros, un teclado mudo bastante raso, un
secuenciador antiguo, una mesa de 12 canales, una tarjeta de
sonido normalita, un pequeño procesador de efectos y otro de
sonido. Casi todo bastante antiguo… A esto se añade los diversos
instrumentos y unidades/pedales de efectos personales del resto de
músicos que normalmente no están aquí.


¿Cuál es el único instrumento del que nunca te desharás, pase lo
que pase?

Pues el mío más importante es la voz, así que es evidente la
respuesta. Lo demás me da un poco igual, será porque aunque sea
compositor en realidad soy cantante y el resto si lo puedo mejorar
mejor, tal vez mi primer casiotone con el que empezó todo y que
hace poco dejó de funcionar. Solo me ha durado 30 años.
¿Cuál fue la última tienda de discos que visitaste? ¿Y qué
rescataste de allí?
Suelo ir a sitios de segunda mano a mirar vinilos, el último fue
uno de Serrat y la última vez que pasé por Fnac pillé lo último de
Bunbury y un par de Pink Floyd en cd, que estaban muy bien de
precio. El resto de la banda que yo sepa ya no suele comprar música
con asiduidad. Yo, porque soy un «friki» según ellos…
¿Tenéis esperanza en el porvenir de la música? ¿Cómo os gustaría
que fuera el porvenir de la industria musical?


Siempre se tiene algo de esperanza, yo me conformaría con que no
machacasen tanto con los mismos géneros y se abrieran un poco más.
Que hubiera más clase media en la industria y no solo los de
arriba y los de abajo. Hace 40 años Obús fue Nº 1 en Los 40 y hace
30 oír a Depeche Mode, REM o The Cure en ese tipo de emisoras era
normal. Al final nos ha quedado poco más que radio 3 y ahora al
parecer puede que ni eso… Tendremos que someternos a la
dictadura de los algoritmos en la red.

¿Podéis desvelarnos algunos proyectos futuros?
El próximo, un single que se llamará “Musa de Poniente” con una
cara B que será “Salida en la pared”. La primera más pop y
bailable y la segunda más densa, algo oscura, con aire más rockero
Después pensaremos si seguir con más singles o volver a lanzar un
álbum.


¿Qué te hace feliz?

La música, la amistad, la naturaleza, aprender cosas nuevas, el
sexo a veces…
¿Qué te molesta?
La intolerancia, las personas que imponen sus ideas/creencias, las
que creen que todo el mundo piensa como ellos, el garrulismo
pedante, la creencia de que solo lo habitual es normal.
 Las verdades absolutas…
 En ocasiones yo mismo.