Hablar de JJ Mullor es recorrer casi treinta años de música electrónica española. El DJ y productor almeriense comenzó su trayectoria en 1997 y, desde entonces, ha actuado en espacios como BCM Planet Dance, Carpe Diem Beach Club (Hvar), Mandala Beach Mojácar o Mae West Granada, además de participar en citas internacionales como ADE Amsterdam y OHM Festival (Croacia).
Su discografía atraviesa diferentes épocas y escenas. Sus producciones y remixes han aparecido en sellos como Toolroom, Armada, Ministry of Sound, Hed Kandi, Tronic, Great Stuff, Black Hole, Nervous, Tommy Boy, Pacha Recordings, 1605, BluFin, Formatik y Material Series. Su track “Time” alcanzó el número cuatro de la lista Tech-House de Beatport, mientras que Pacha Ibiza utilizó durante dos años consecutivos su remix de “House Music” como teaser oficial de la fiesta F*** Me I’m Famous! de David Guetta.
En 2010 fundó Supermarket Records, sello por el que han pasado nombres como Guille Placencia, Wade, Dani Sbert, Groovebox, Jerry Ropero, Dennis Cruz y Coqui Selection. En 2024 abrió una nueva etapa bajo el alias Gömbök Project, recuperando el techno tribal, el hardgroove y la percusión que habían despertado inicialmente su interés por los clubes. Dos años después, reconstruyó Supermarket alrededor de esos sonidos.
Su nuevo trabajo, My Yard EP, reúne por primera vez en un mismo lanzamiento a JJ Mullor y Gömbök Project. Aprovechamos este encuentro entre pasado y presente para profundizar en una trayectoria que merece ser redescubierta y situada por distintas generaciones de aficionados a la electrónica.
Comenzaste a pinchar en 1997, en una época en la que descubrir música, aprender una técnica y construir una reputación exigían procesos muy distintos a los actuales. ¿Cómo era la escena electrónica que encontraste en Almería y qué discos, salas o personas hicieron que decidieras dedicar tu vida a ella?
JJ Mullor: La verdad es que la escena electrónica de Almería estaba muy influenciada por el bakalao valenciano y por todo lo que llegaba desde Levante. A mí me atraía mucho la figura del DJ y esa capacidad de hacer bailar a la gente, de conseguir que se lo pasara bien. Sobre todo, me fascinaba la idea de ejercer como maestro de ceremonias en aquellas noches en las que la gente salía simplemente a divertirse y pasárselo de escándalo.
En Almería hubo varias salas que me influyeron, como Sala Sol y Garaje, aunque principalmente Sala Sol. Allí empecé a trabajar como relaciones públicas y, naturalmente, acabé acercándome a la cabina. Me subía, observaba al DJ, veía lo que hacía y así fui recibiendo, por decirlo de alguna manera, mis primeras lecciones como DJ.


Aunque durante buena parte de tu carrera te hemos asociado al house y al tech-house, has explicado que el techno tribal y percusivo fue la música que originalmente te llevó a los clubes. ¿Por qué tu trayectoria profesional terminó avanzando durante tantos años por un camino diferente al de aquella primera pasión?
JJ Mullor: Sí, efectivamente. Siempre me ha gustado mucho el sonido tribal, especialmente el protagonismo de las percusiones. De hecho, uno de los primeros temas con los que empecé a darme a conocer fue “Caliope”. Después llegaron otros trabajos como “Caliche”, “Zambeze” y “Tribetika”, todos relacionados con ese sonido tribal: un techno tribal algo más pausado, pero manteniendo siempre esa esencia.
¿Por qué estuve tanto tiempo explorando otros caminos? Porque uno también comete errores, y uno de los míos fue dejarme influir demasiado por las corrientes que dominaban en cada momento. Si estaba de moda el house, hacía house, aunque no fuera realmente lo que más me gustaba; o me acercaba al tech house, que sí guardaba más relación con mi sonido.
Además, cuando publicabas en sellos más comerciales, como Blanco y Negro en España, tenías que darle un enfoque más accesible a tu música. En definitiva, me dejé influir por cosas por las que quizá no debería haberme dejado influir.
Empezaste a trabajar como DJ en 1997, pero tu actividad discográfica se desarrolló más tarde. ¿Qué te empujó a pasar de seleccionar música ajena a producir la tuya y cómo recuerdas aquellos primeros años aprendiendo a convertir tus ideas en tracks?
JJ Mullor: Empecé como DJ en 1997, pero no publiqué mi primer tema hasta 2008. En aquel momento comprendí que, si quería avanzar en mi carrera —sobre todo internacionalmente—, también tenía que producir música. Era muy difícil darte a conocer sin publicar, porque los grandes DJs lanzaban sus propios tracks y construían su nombre a través de ellos.
Al principio yo no sabía producir, así que tuve que recurrir a productores externos. Les transmitía mis ideas y les explicaba exactamente lo que quería: «Esto tiene que sonar así, quiero una guitarra española, esta parte debe funcionar de esta otra manera…». Mi primer tema, por ejemplo, lo produjo Manu García, pero siempre a partir de mis ideas. Él se encargaba de dar forma técnica a todo lo que yo tenía en la cabeza.
Tampoco era una manera de trabajar tan extraña. Salvando las distancias, se ha contado muchas veces que Michael Jackson comunicaba determinadas ideas tarareándolas para que otros músicos las desarrollaran. Es, sencillamente, otra forma de trabajar.
Tu catálogo ha aparecido en sellos tan relevantes y diferentes como Toolroom, Armada, Ministry of Sound, Hed Kandi, Tronic, Great Stuff, Nervous, Tommy Boy, 1605 o Pacha Recordings. Mirando ahora ese recorrido, ¿qué hilo común encuentras entre trabajos publicados en contextos estilísticos tan distintos?
JJ Mullor: La verdad es que he publicado en muchos sellos importantes y he tenido bastantes temas que han funcionado muy bien. Si tuviera que señalar el hilo conductor que une producciones de estilos diferentes, diría que es mi propia personalidad.
Podía hacer house, tech house, techno o tribal, pero siempre había un toque de JJ Mullor. Al final, ese era mi sello de identidad, que es precisamente lo que buscas cuando produces música: que la gente reconozca que un tema es tuyo simplemente por cómo suena.
“Time” llegó al número cuatro de la lista Tech-House de Beatport. ¿Qué cambió realmente aquel éxito en tu carrera? ¿Abrió las puertas que esperabas o también te mostró la distancia que puede existir entre funcionar dentro de la industria y alcanzar un reconocimiento público más amplio?
JJ Mullor: “Time” fue el primer tema con el que llegué al número cuatro de la lista de tech house de Beatport y al puesto 33 de la clasificación general. En aquel momento era muy complicado entrar en esas listas, así que alcanzar esas posiciones supuso un espaldarazo increíble para continuar haciendo música a ese nivel.
Además, el tema salió en mi propio sello, Supermarket Records. Por eso fue un doble impulso: me animó a seguir apostando con fuerza tanto por el sello como por mi carrera como productor.
También consiguió que sellos más importantes empezaran a interesarse por mi música. Todos sabemos cómo funciona esta industria: puedes ser un buen productor, pero, si todavía no has publicado en sellos reconocidos o no has conseguido algo relevante, cuesta mucho más que te presten atención. El éxito de “Time” me ayudó enormemente a superar esa barrera.
En 2013 y 2014, Pacha Ibiza utilizó tu remix de “House Music” como teaser oficial de F*** Me I’m Famous!, la fiesta de David Guetta. ¿Cómo llegó tu música hasta ese escaparate y qué significó para un productor de Almería escuchar su trabajo asociado a una de las marcas más visibles de la Ibiza de aquella época?


JJ Mullor: Fue increíble que Pacha Ibiza utilizara durante dos años consecutivos nuestra remezcla de “House Music” como música del teaser oficial de F*** Me I’m Famous!, la fiesta de David Guetta. Sinceramente, no me lo podía creer.
Aquello representó otro impulso enorme para continuar trabajando. En la carrera de un productor y DJ necesitas pequeños empujones que te recuerden que puedes recorrer este camino y llegar a conseguir tus objetivos. Esos momentos te dicen: «Venga, continúa, sigue adelante».
Para un productor de Almería, que al final está en una de las últimas esquinas de España, ver su música en el teaser oficial de una fiesta como F*** Me I’m Famous! en Pacha Ibiza durante 2013 y 2014 fue algo realmente increíble.
Otro momento importante llegó con tu remix de “On The Rise” de Yones, que entró en el Cool Cuts Chart de Music Week, y con la firma de un acuerdo editorial exclusivo con MusicAllStars Publishing, perteneciente al entorno de Spinnin’ Records, en 2014. ¿Qué expectativas te generó aquel salto internacional y qué aprendiste sobre el funcionamiento real de la industria?
JJ Mullor: Mi remezcla de “On the Rise”, de Yones, se publicó en Tommy Boy y para mí fue algo increíble. Yo tenía vinilos del sello, como “Running” de Information Society, que había pinchado muchas veces. Tommy Boy era uno de los sellos más importantes para mí, al igual que King Street Sounds, otro sello mítico de Nueva York con el que también publiqué varios trabajos.
Poder editar música en esas compañías ya era muy especial, pero además la remezcla de “On the Rise” entró en la lista Cool Cuts de Music Week, una de las clasificaciones más importantes de la industria junto a Billboard. Fue otro gran espaldarazo para mi carrera. Después continué trabajando con Tommy Boy: me encargaron nuevas remezclas y también publiqué temas originales.
En 2014, MusicAllStars Publishing, el brazo editorial de Spinnin’ Records, se interesó por mi música y quiso firmar un contrato editorial exclusivo conmigo. En aquel momento, Spinnin’ era uno de los sellos más importantes del mundo y había publicado éxitos como “Animals” de Martin Garrix, “Tsunami” de DVBBS o “Epic” de Quintino. Imagínate lo que significó para mí que se fijaran en mi trabajo: vi el cielo abierto. Fue otro momento increíble y un impulso enorme para mi carrera.
Has recibido apoyo de artistas como Mark Knight, Paul van Dyk, Roger Sanchez, Nora En Pure, Showtek o Erick Morillo, y tu música ha sonado en BBC Radio 1 y KISS FM UK. Sin embargo, tu nombre quizá no posee entre el gran público español la visibilidad correspondiente a ese historial. ¿A qué atribuyes esa contradicción: ubicación geográfica, falta de estructura, decisiones personales, cambios de estilo o una industria que a veces olvida demasiado rápido su propia historia?
JJ Mullor: Sí, efectivamente. Que artistas tan grandes como Mark Knight, Paul van Dyk, Roger Sanchez, Showtek, Erick Morillo o Danny Howard hayan pinchado mis temas y los hayan presentado en sus programas de radio, y que aquí, en mi tierra, no tenga el reconocimiento que sí he recibido fuera, es una contradicción.
Pero siempre se ha dicho que nadie es profeta en su tierra. Aun así, no me preocupa demasiado: creo que todo llega en su momento.
En 2010 fundaste Supermarket Records y empezaste a publicar música de productores como Guille Placencia, Wade, Dani Sbert, Groovebox, Jerry Ropero y Coqui Selection. ¿Por qué necesitabas crear tu propio sello y qué te enseñó ejercer como A&R sobre la música, los artistas y tu propia carrera?
JJ Mullor: Fundé Supermarket Records en 2010. Al principio publiqué a artistas que ya conocía, como Dani Sbert o Coqui Selection, y después aposté por productores que entonces todavía no eran conocidos, como Guille Placencia, Wade o Groovebox, que con el tiempo se convirtieron en nombres de alcance internacional.
Necesitaba crear mi propio sello porque tenía una visión muy concreta, sobre todo en lo relativo a la promoción. En aquella época había sellos que publicaban la música, pero no siempre la trabajaban después. Yo quería que los temas llegaran a todas partes, que los pincharan DJs importantes y que aprovecharan cada oportunidad de difusión. Trabajé tanto esa faceta que incluso Jerry Ropero terminó enviándome una maqueta para Supermarket.
Mi filosofía era sencilla: si alguien dedica incontables horas al estudio, merece recibir algo a cambio. Si ya no podía ser una gran recompensa económica, porque las ventas empezaban a debilitarse, al menos debía existir una recompensa promocional y una verdadera oportunidad para que su música fuera escuchada.
Tu trayectoria también incluye actuaciones en lugares como BCM Planet Dance, Carpe Diem Beach Club, Mandala Beach y Mae West, además de experiencias en ADE Amsterdam, OHM Festival y un evento junto a Cirque du Soleil. ¿Qué actuaciones consideras decisivas para entender quién eres como DJ y qué parte de tu identidad aparece únicamente cuando estás frente a una pista?


JJ Mullor: Ha habido actuaciones muy importantes para mí: BCM Planet Dance en Mallorca, Carpe Diem Beach Club en Hvar, Mandala Beach en Mojácar o Mae West en Granada. Recibir propuestas para actuar en esos espacios me confirmaba que estaba haciendo algo bien.
BCM fue mi primera actuación verdaderamente importante fuera de Almería. Toqué ante unas cinco mil personas y fue una experiencia inolvidable, el cartel era techno y actué con mi amigo Dani Sbert, algo que demuestra que este sonido no es nuevo para mí ni responde a una tendencia reciente. También recuerdo especialmente un evento en Valencia, junto a Cirque du Soleil, ante unas nueve mil personas.
Son pequeños regalos que te da la vida y que te animan a continuar. Cuando estoy frente a una pista aparece esa parte de mí que busca leer al público, mantenerlo en movimiento y construir una sesión con sentido.
En 2019 publicaste “Kemps” junto a Reedjekt dentro de Toolroom Ibiza 2019 Vol. 2. ¿Cómo viviste esa entrada en el universo de Toolroom y qué representaba aquel track dentro de la evolución que estabas atravesando en ese momento?
JJ Mullor: Lo de “Kemps” junto a Reedjekt en Toolroom fue increíble. Llevaba mucho tiempo enviando maquetas al sello. Les gustaban, pero siempre me decían que no terminaban de encajar con lo que estaban buscando en ese momento.
Enviamos “Kemps” a otro sello gestionado dentro del entorno de Toolroom y su A&R nos respondió que no lo quería para ese proyecto, pero que sí deseaban incluirlo en Toolroom Ibiza 2019 Vol. 2. No me lo podía creer. Precisamente cuando ya había asumido que quizá nunca publicaría allí, llegó la oportunidad de la forma más inesperada.
En 2024 decidiste crear Gömbök Project para desarrollar hardgroove y techno. ¿Por qué necesitabas un segundo nombre en lugar de publicar esa música directamente como JJ Mullor? ¿Qué libertad creativa o psicológica te concedió separar ambas identidades?
JJ Mullor: Creé Gömbök Project en 2024 porque necesitaba romper con toda la mezcla estilística anterior —house, tech house y techno— y concentrarme en lo que realmente me gustaba: el techno y el hardgroove. Quería evitar confundir a quien escuchaba mi música, aunque mi personalidad siguiera estando presente.
Muchos artistas han utilizado alias o alter egos y después han vuelto a publicar con su nombre principal. Es posible que yo también lo haga. Gömbök fue un puente que me ayudó a tomar una dirección clara, pero probablemente terminaré publicándolo todo como JJ Mullor, porque mi identidad aparece en cualquier estilo que produzca.
La vida de un productor atraviesa etapas y no creo que haya que esconder ninguna. Ahora ha llegado el momento de hacer, sencillamente, la música que de verdad me gusta.
El hardgroove está viviendo una recuperación extraordinaria entre una generación que, en muchos casos, no conoció su primera etapa. Tú has seguido esos ritmos tribales y percusivos desde tus comienzos. ¿Qué diferencias percibes entre el hardgroove que conociste a finales de los noventa y su reinterpretación actual? ¿Dónde termina la recuperación legítima de un lenguaje y comienza la tendencia?
JJ Mullor: El hardgroove actual, representado por artistas como Chlär o Yanamaste, se ha vuelto más lineal y oscuro. Lo respeto, pero no es la vertiente que más me llena. Yo conecto más con el hardgroove tribal de la primera etapa, asociado a nombres como Ben Sims o Boriqua Tribez —hoy Uncertain—, con más alegría y con elementos latinos, funky o incluso disco.
También sigo muy de cerca a artistas como David Moleon y Hertz. A estas alturas ya no miro demasiado las tendencias: hago el hardgroove que a mí me gusta. Desde que empecé a publicarlo como Gömbök Project, la tendencia dejó de importarme; la tendencia, para mí, es lo que yo quiero hacer.
En 2026 relanzaste Supermarket Records para dedicarlo exclusivamente al hardgroove y al techno, después de haberlo asociado durante años al house y al tech-house. ¿Qué te llevó a tomar una decisión tan radical y qué identidad quieres construir para esta segunda vida del sello?
JJ Mullor: La decisión de relanzar Supermarket empezó realmente a finales de 2025 y se materializó en 2026. Después de tantos cambios estilísticos había dejado el sello un poco apartado. Además, en 2023 sufrí un accidente de tráfico muy grave que estuvo a punto de costarme la vida. Aquello me hizo decidir que quería empezar de cero y hacer las cosas exactamente como sentía que debía hacerlas.
Volví con muchísima ilusión y con muchas ganas de vivir, también de recuperar Supermarket y romper con su etapa anterior. Quiero centrar tanto el sello como mis producciones en el hardgroove, el techno, el raw techno y el peak-time techno, siempre desde una energía potente y una identidad muy clara.
My Yard EP aparece firmado conjuntamente por Gömbök Project y JJ Mullor, como si tus dos identidades finalmente se encontraran dentro del estudio. ¿Cómo se repartieron los papeles entre ambas y qué representa cada corte —“Lady Panda”, “Mr Toyota” y “Tekno Birds”— dentro de ese diálogo entre tu historia y tu presente?


JJ Mullor: Es una pregunta curiosa porque, aunque las dos identidades pertenecen a la misma persona, Gömbök Project funciona en mi cabeza como una especie de Pepito Grillo que me dice: «Es por aquí; haz esto». JJ Mullor es el productor que después ejecuta esas ideas en el estudio.
Gömbök me ayudó a romper definitivamente con el pasado y a concentrarme en lo que realmente me gusta. Nació después del accidente y representa esa parte de mí que decidió seguir su propio camino sin mirar qué demanda el mercado, qué está de moda o qué espera la gente.
El dossier define los tres temas como “DJ tools” en el sentido clásico: percusión en primer plano, bajos rodantes y estructuras concebidas para mezclarse, no para buscar un consumo inmediato. En una época dominada por reproducciones rápidas, drops pensados para redes y canciones cada vez más cortas, ¿es también una reivindicación de la cultura del DJ y de la paciencia de la pista?
JJ Mullor: Exactamente. Esta música no está pensada para convertirse en un éxito mundial, sonar en radiofórmulas o entrar en clubes comerciales. Busco crear herramientas que ayuden a los DJs dentro de sus sesiones: temas capaces de prolongar el groove del anterior o incluso de funcionar en un tercer plato para mantener el movimiento.
No conecto con ese tipo de sesiones que se han puesto de moda en TikTok o YouTube, donde se encadenan paradas, suena un drop durante treinta segundos y enseguida llega otro minuto y medio de break con las manos en alto. Para mí eso no es construir una sesión; es simplemente reproducir música.
Quiero que mis tracks tengan una función y ofrezcan recursos reales. Que un DJ pueda pensar: «¿Qué pongo ahora? Un tema de JJ Mullor, porque sé que va a funcionar, encaja aquí y también me permitirá enlazar con el siguiente».
Después de casi tres décadas, estás reconstruyendo tu sello, recuperando el sonido que originalmente te llevó a la electrónica y presentándote ante una generación nueva. Si alguien de veinte años descubre hoy a JJ Mullor a través de My Yard EP, ¿qué te gustaría que entendiera sobre todo el camino anterior y qué quieres demostrar durante esta nueva etapa?
JJ Mullor: No quiero romper con mi pasado ni esconderlo. Fui productor en una época en la que trabajé un house y un tech house más comerciales, y todo eso forma parte de mi historia. Lo que existe es un antes y un después.
JJ Mullor no ha aparecido de la nada. Llevo casi treinta años en esto: como DJ desde 1997 y como productor desde 2008. Ahora soy verdaderamente feliz con la música que hago y quiero permanecer aquí, sin cambiar de estilo simplemente porque otro sonido se ponga de moda.
Me gustaría que quien me descubra hoy entienda que detrás existe una trayectoria sólida, con publicaciones, sellos y actuaciones importantes. Pero también quiero demostrar que lo mejor todavía está por llegar y, sobre todo, que la gente disfrute de mi música.






























